
Hoy comienza una nueva andadura del famoso showman Andreu Buenafuente. esta vez en su casa La Sexta. Dicen las malas lenguas que Buenafuente es de eso profesionales del espectáculo que creen encontrarse todavía en condiciones de estar en la cresta de la ola de la fama o el share competitivo pero lo cierto es que su producto es una y otra vez una copia del anterior con ligeros cambios que terminan por quemar al televidente cada vez más tempranamente. Son programas que solo lo salvan, por un tiempo, aquellos personajes estrafalarios descubiertos por casualidad en los castings.
De lo que no cabe duda es que Buenafuente se convirtió hace unos años, en una de las bestias negras del share sordo de este país no importandole que por su exigencia de hacer los programas en directo y debido a la dificultad de subtitular los directos en las cadenas donde trabajaba, dejó fuera a miles de seguidores sordos que, hasta aquella decisión y debido a que los programas eran grabados, sí podían acceder a su contenido pues eran habitualmente subtitulados. Desde aquél día, Buenafuente, que siempre ha ido o al menos aparentó ser que lo era un tipo "progre" y "solidario", es pura fachada. Es tan ambicioso y egocéntrico como muchos profesionales de la pequeña pantalla. y aunque eso no quita que en cierto modo es un genio, deja mucho que desear en cuanto a su autentica realidad.
He hablado con personas que lo han conocido personalmente, antes de su despegue y me aseguran de que aquél Andreu campechano, modesto y cercano a la gente, solo queda una artificial imagen que tarde o temprano se desquebrajará dejando al descubierto al autentico Buenafuente.
La maniobra en donde él mismo afirma que incluso se ve dirigiendo la cadena La Sexta en un tiempo, en donde ha decidido invertir sus acciones en sentido de hacerse un hueco en la parrilla de esta cadena a base de su condición de accionista, no es algo que haya dejado muy impoluta su imagen. Tal vez lo que ha ocurrido es que sus indices de audiencia han bajado de tal modo que no iba a ser tan sencillo colocar su programa clónico en cualquier sitio y a modo de inteligente inversión, ha hecho suyo su influencia en la cadena mencionada para okupar una franja típica de sus espacios clónicos.
Pase lo que pase, lo cierto es que, parece que su programa, seguirá siendo prohibido para el share sordo y su "humor" será solo para aquellos, la mayoría, que tienen sus oídos operativos.
Buenafuente, seguirá siendo de ese inmenso grupo de profesionales que hacen suyo el concepto de "democracia e igualdad para todos".
Ya nos entienden...
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